La Guerra Fría (II)

mil_pedazosY el frágil equilibrio se rompió. Sin tan siquiera haber intentado arreglar algo que ella decidió dar por muerto ante los primeros signos de enfermedad, dijo que ya no podía más. Que “estaba cansada de luchar”. Que no podía aguantar más que yo intentara cambiarla. No podía seguir “sintiéndose culpable por todo”.

Era el fin.

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La Guerra Fría (I)

La guerra fríaTras la caída al pozo de la desesperación justo antes de Navidad, el que ella accediera a venir conmigo a pasar un par de días en casa de mi madre hizo que los días y meses del frío invierno fueran días extraños.
Sin todavía ser capaz de aceptar la pérdida, y convencido de que su marcha fue fruto de una decisión no demasiado meditada, dividí mi tiempo y mis energías en dos partes, cómo no, siempre el plan A y el plan B; esa manera de ser que hace que nunca consiga llegar a ninguna parte, que esté continuamente intentando nadar mientras guardo la ropa. Sigue leyendo

Hablando de vacío (II)

vacio2Esa palabra, vacío, es el causante de la mayoría de horas de bajón emocional que causa el que la que creías que era la mujer de tu vida te abandone.

Vacío del pasado, ese sentimiento que a veces me invade de haber invertido en mi relación con ella los mejores años de mi vida. El pensar en todo lo que he puesto en juego. Pero como ya creo que he dicho antes, pensándolo más fríamente, todo que veo echando la vista atrás es nostalgia y agradecimiento, por los buenos momentos que hemos pasado juntos. Sigue leyendo

Hablando de vacío

vacioTodavía sigo intentando buscar una cuerda emocional de la que tirar para sentir dolor por la reciente muerte de mi padre. Pero sigo sin encontrarla. No sé si todo el cataclismo emocional que estoy sufriendo durante estos últimos meses ha hecho que lo de la muerte del viejo pasara a segundo plano, o es que realmente estábamos tan lejos como para cortar todo tipo de vínculo con él. Pensándolo una y otra vez, si tuviera que describir los sentimientos que esta muerte me ha provocado en este momento de mi vida, los resumiría en tres palabras: fastidio, alivio y vacío. Sigue leyendo

Un poco de higiene

Mal-de-Diógenes-emocionalDurante los momentos lúcidos en los que consigo mantener a la nube negra apartada de mis pensamientos, fantaseo con comenzar a hacer algo de higiene en mi vida. Material e inmaterial. Y no hablo de lavarme los bajos o cortarme las uñas de los pies. Hablo de deshacerme, de dejar atrás todo aquello que me ancla al pasado, a vivencias esfumadas, a recuerdos que sólo existen en mi mente y que ya desaparecieron hace tiempo de la memoria de aquellas personas que fueron parte de ellos, de aquellas personas que han sido capaces de seguir adelante con sus vidas y que ya ni saben quién soy, aunque yo recuerde tan vívidamente quién eran ellos. Sigue leyendo

Daños colaterales

colateralesLa segunda caída a los infiernos sucedió el fin de semana antes de Navidad. Justo dos días antes de la visita a mi madre de cada Nochebuena. Si bien mi madre no pareció haber sufrido demasiado la muerte de mi padre, -él la abandonó para irse a vivir solo y siempre la había tratado bastante mal- su salud es más que delicada y la familia no le ha traído más que dolor, y yo no podía permitir que su corazón se rompiera una vez más. Para ella soy la única esperanza que le queda de tener nietos y no podía presentarme allí en Navidad diciendo que su hijo de 40 años, el que parecía tan felizmente casado, ahora volvía a estar solo como un perro. No podía hacerle esto. Sigue leyendo

Friendzoned, a mis años

friendship-sad-quotesMientras consigo reunir la energía y el tiempo necesario para desaparecer de su vida, sigo viviendo en nuestra casa. Incluso seguimos durmiendo en la misma cama, desnudos, como siempre. Pero no puedo tocarla. Y ni siquiera necesita decirme que no la toque, yo bien ya sé que no hay nada que hacer. Ella parece no sufrir lo más mínimo, y no le duelen prendas para echar abajo cualquier posibilidad de que esto tuviera algún tipo de arreglo. Como una canción dice, se nos rompió el amor.
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